Esta Blonde Ale se mueve en el límite de la artesanalidad: es una cerveza filtrada que comparte algunas características con las cervezas industriales, sin perder su origen artesanal. Elaborada con una cuidadosa selección de maltas de dos hileras y un lúpulo inglés suave y ligeramente amargo, presenta un delicado color dorado y un sabor equilibrado y exquisito.
Mona es dorada, ligera y suave, ideal para quienes prefieren lo suave.



